Los días, a uno se le hacen cortos, cuando toma la decisión de alternar su vida artística con la de un obrero con familia, hogar, pañales y facturas. Así que en los ratos de tregua, en vez de enchufar el televisor como buen occidental, cruzo el garaje de mi casa y en 3 segundos me planto en mi estudio de grabación.

La tecnología ha sido mi aliada a la hora de crearme mi propio estudio, tan sólo con un simple PC, y la compañía del Logic y algún aparato virtual más, he conseguido guisarmelo y comérmelo yo sólo,y por supuesto, cuento con la ayuda de esos colegas a los que les gusta venir al campo los fines de semana. Creo que hoy en día me resultaría imposible meterme a grabar en un estudio profesional, donde las prisas por ajustar el tiempo al presupuesto no hacen ningún favor al proceso de crear un disco, salvo que seas un dinosaurio del rock, estés forrado y no dediques 8 horas al día en toda tu existencia para salvar tu culo y el de tu gente.

Mi método de grabación es más bien sencillo y primitivo, sobre todo a ojos del sibarita, utilizando de la tecnología, lo justo y necesario para que ésta no se convierta en un estorbo del objetivo real que es la música. Desconozco para qué sirven las puertas de ruido, las excesivas compresiones, los efectos envolventes, etc. Todo el conocimiento sobre la máquina ha ido creciendo, en base a lo que me ha demandado el paso a paso en la creación de las canciones.

He ido alternando la grabación de "Retrato del caos" con "Versos ajenos", para romper continuamente con los dos conceptos, y volver a cada uno de ellos con renovada inspiración. En el primero, la letra viste a la música, y en el segundo, la música viste a la letra. A pesar de estas antagónicas formas de inspiración, el proceso de grabación ha sido el mismo en ambas:

Grabo una base de guitarra, y posteriormente secuencio el bajo y la batería.Con esta estructura, grabo la voz, para luego poder adaptar los demas arreglos a ésta. Cuando tengo todo maquetado viene Josean Valle (mi inestimable mano derecha) y graba las baterías. A partir de ese momento, comienzo a grabar de nuevo todos los instrumentos, salvo el bajo en "Retrato" (Patxi Gonzalez), y es cuando busco el sonido apropiado a cada canción.

Han sido aproximadamente 2 años de grabación, y cuando hace buen tiempo por el Valle de Aiala, se acercan a visitarme Koldo, Pablo, Nagore, Sabino, Lato etc y todos dejan de una manera u otra sus huellas en mis canciones.