NUEVO CD Luis Vil | Por impulsos Rockero alavés de crédito ganado a pulso, el
de Ayala se lanza en solitario y se hunde en poemas de amigos
en un CD acústico al que seguirá otro más
rudo
ÓSCAR CUBILLO
El amigo Luis Vil, músico
alavés de largo recorrido, está cumpliendo varias últimas
etapas donde la lírica brota espectral y fatalista. Con lo
cual, la primera pregunta debería ser si él es un rockero o un
poeta, a lo que el interpelado responde con moderación: «Soy
un rockero al que le gusta un determinado estilo de poesía».
Visto el erial lírico del rock autóctono, lo suyo es
especialmente loable, aunque adoptando tal pose se puede pecar
de excesivo, de pedante, aunque no creemos que sea su caso,
¿eh? Apunta Luis: «Supongo que lo encontrarán excesivo todas
esas personas que entiendan el rock como una expresión musical
donde las letras sean un simple acompañamiento de la música.
De todas las maneras, esta actitud también es muy respetable.
A mí también me gustan los Ramones y AC/DC. No siento un
especial interés en verme involucrado en la vertiente
intelectual de la música. Tan sólo disfruto de lo que
hago».
Y lo que hace lo realza con una
estética estilizada e impactante. Algo gótica -también
canalla-, pero con actitud. Llama la atención verle operando
hierático y chulesco sobre un tablado. «No sabría enumerar
exactamente mis fuentes de inspiración, ya que son muchas. La
imagen que yo tenga o pueda dar ha sido algo que me ha
acompañado en todas las propuestas musicales en las que he
estado implicado. No sigo ningún tipo de moda ni estereotipo,
ni mido mis intenciones. Sólo actúo por impulsos».
Luis Vil habla desde Izoria, zona
rural del extrarradio de Amurrio, y cuenta con experiencia en
grupos de la zona, a saber: «En orden cronológico, han sido
Ironic Cancer Phobia (rock de influencias australianas),
Triturbo (punk), The Drellas (hard rock), Ricoamor y su
continuación como Lingerie (rock electroacústico). El proyecto
actual, el que seguirá de por vida, será el de Luis Vil en
solitario, según informa el propio interesado. «Cuesta menos
arrastrarse uno mismo que tirar del carro de una banda. Tengo
la fortuna de que me acompañen y echen una mano en lo que haga
falta todos los amigos con los que he tocado. En especial,
Josean Valle, una persona implicada al cien por cien en todos
mis proyectos».
Luis zanja el discurso sobre su
apuesta personalista: «En todas las bandas en las que he
estado, hayan sido de punk, rock o en lo que pueda fijarse mi
inquietud musical en el futuro, ha habido siempre un hilo
conductor ligado a la actitud, común en todas las ocasiones.
Pero todos los proyectos se han visto erosionados por el
choque de sentimientos y expectativas que muy difícilmente se
podían solucionar de manera democrática. Así que he decidido
caminar en solitario para evitar ese tipo de problemas. Ahora
voy más lento, pero dispongo de mayor libertad creativa y
decisoria».
En la fundición
Luis nació en Cruces (Barakaldo) hace
34 años y vive en Izoria, en el Valle de Ayala. «Trabajo de
electricista en una fundición de metal, que me inspira más
sobre la realidad que todos esos estudios que nunca pude
realizar cuando, por falta de medios económicos, opté por
trabajar para subvencionarme la música». En directo le
acompañan los amigos de casi siempre: Patxi Gonzalez (bajo),
Josean Valle (batería), su hermano Pablo (guitarra) y, en
bolos especiales, Izaskun Sarralde (violín) e Íñigo Biguri
(teclas).
Luis Vil debuta en solitario con
‘Versos ajenos’. «Como bien significa, se trata de textos que
no me pertenecen. Han nacido de la pluma de varios poetas que
han colaborado conmigo». El ejecutante se autoedita por
convicción y propio beneficio. «No, no lo he intentado con
otros sellos. No me gustaría hacer las cosas al dictado de una
compañía, sea alternativa o no. Quiero poseer la completa
libertad para decidir cómo y cuándo afrontar los asuntos. Hoy
en día, con la tecnología al alcance de todo el mundo, es muy
sencillo editarse un disco sin la necesidad condicionante de
una empresa. Posiblemente no tenga la difusión promocional que
me podría proporcionar una discográfica, pero prefiero hacer
las cosas a mi manera. Puede sonar pretencioso, pero las
condiciones me gusta ponerlas yo. Aun sabiendo que ello me
cierra muchas puertas, asumo las consecuencias».
Cohen y Cave, entre
otros
Vil siente reverencia por
Nick Cave, Tom Waits, Leonard Cohen, Baudelaire, Rimbaud, Kim
Salmon, Tex Perkins, Lorca, Burroughs, etc. No pocos de estos
nombres se reflejan en ‘Versos ajenos’, que corre a tempo
lento, con vocación fronteriza, pistolera y fatalista,
cruzando a los Walkabouts con Bunbury (‘La balada del
errante’), llevando a Corcobado a terrenos de Calexico (‘Todos
mis sueños’), absorbiendo a Leonard Cohen y Nick Cave, jugando
al suicido como un Leprosario limpio (‘Epitafio’),
ralentizando a unos Amor A Traición vencidos por Gil de Biedma
(‘Es ahora’) y mirando a un Tom Waits folkie (‘No dejes que la
ilusión’) en un repertorio lineal, ideado para escuchar las
letras con detenimiento y dejarse mecer por los ritmos
cansinos.
Juzga Vil: «Es un disco de lenguaje
críptico. Puede encajar en los gustos de esas personas que se
sienten atraídas por el universo de la poesía y el rock. Se
aleja completamente del modelo de cantautor que siempre se ha
ligado a esta mezcla de música y poesía, ya que mi lenguaje es
el rock». Ya se ha escrito que las letras son ajenas. «Todas
son de poemas de la gente de Tétrada Literaria, de Llodio.
Algunos ya tienen varios libros editados, como Gonzalo
Ostagain y Patrocinio Gil». Y el libreto adorna cada poema con
un cuadro «de Carlos Vila, un pintor cercano al mundo de
Tétrada. Son originales y estan inspirados en cada
poema».
A partir de abril, Luis Vil
presentará en vivo su estreno discográfico. «Dependiendo de
las circustancias, puede que haga un concierto acústico y
sencillo, o bien tocar con la banda que me acompaña». Y muy
pronto, demasiado quizá, lanzará otro álbum. «No será como
éste y su razón de ser responde a esa intención de hacer lo
que me apetezca y no verme encasillado. Ambos discos se han
ido grabando simultáneamente en el transcurso de estos dos
últimos años. ‘Versos ajenos’ es acústico, relajado, poético y
abierto. ‘Retrato del caos’ saldrá de aquí a tres meses y es
puro rock, con letras que inspiran un incendio moral y un
sonido más ‘underground’». |